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Datos al 15 de Noviembre del 2004 en México
90,043 casos de SIDA registrados , se estiman 160,000
84% Hombres 16% Mujeres
México, Lugar 77 del Mundo en casos de SIDA
De cada 100 casos acumulados de VIH/SIDA: 92 se han originado por transmisi
El SIDA -- síndrome de inmunodeficiencia adquirida -- fue reportado por primera vez en México, el año de 1983, desde entonces se ha convertido en la mayor epidemia en el mundo. El SIDA es causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Este virus altera las habilidades del organismo en su lucha contra las infecciones y algunos tipos de cáncer, ya que actúa destruyendo o dañando progresivamente las células del sistema inmunológico. Las personas con diagnóstico de SIDA pueden presentar enfermedades de las que ponen en peligro la vida, llamadas infecciones oportunistas, causadas por microbios como virus o bacterias, los cuales, habitualmente no afectan a las personas sanas.
Breve historia del SIDA
La corta historia de la enfermedad está salpicada por varios acontecimientos importantes. Después de descritos los primeros casos en 1981 entre los homosexuales, en 1983 Luc Montagnier descubre el agente causante: el VIH (virus de inmunodeficiencia humana). En 1985 ya estuvieron disponibles las pruebas para analizar qué sangre contenía o no el VIH. En 1983, se manifestó la epidemia del SIDA también en personas heterosexuales, y en 1985 se habían contabilizado casos en todos los continentes.
Seis años después de su detección, en 1987, se crearon diversos organismos para tratar de contener la rápida propagación. También en esta fecha, la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense, la FDA, autorizó el primer fármaco para tratar el SIDA. La terapia triple antirretroviral no estuvo disponible hasta 1996. En la actualidad, se investiga en la obtención de una vacuna que frene al virus.
¿Cómo se transmite el VIH?
El VIH se transmite, más comúnmente, al tener relaciones sexuales sin protección, con una pareja que esta infectada. El virus puede penetrar al organismo a través de la cubierta vaginal, la vulva, el pene, el recto o la boca durante la relación sexual.
El VIH también se transmite al tener contacto con sangre infectada por el virus. Previo a que la sangre donada fuera evaluada en busca de evidencia de VIH y antes de la introducción y uso de técnicas de destrucción del VIH por calentamiento en los productos sanguíneos, una persona podía contagiarse por una transfusión de sangre o componentes sanguíneos. Actualmente se puede detectar el virus y también se puede eliminar con una técnica a base de calor, por lo que, actualmente el riesgo de contagio por una transfusión es extremadamente pequeño.
El VIH frecuentemente se transmite entre drogadictos que se prestan las agujas o jeringas, contaminadas con pequeñas cantidades de sangre de alguien infectado con el virus. Es raro que un paciente pueda transmitir el virus a una enfermera o médico, o viceversa, por el pinchazo de una aguja contaminada o con otro instrumental médico. Las mujeres pueden transmitir el VIH a sus bebés durante el embarazo o el parto. El VIH también puede ser transmitido por una madre infectada que alimenta a su bebé a base de seno materno.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la infección por VIH?
Muchas personas no presentan ningún síntoma cuando están recién infectados con el VIH. No obstante, algunas personas presentan una especie de gripe alrededor de uno o dos meses después de haberse expuesto al virus. Esta enfermedad puede presentarse con fiebre, dolor de cabeza, sensación de cansancio y crecimiento de ganglios linfáticos (los ganglios se sienten fácilmente en el cuello y la región inguinal.) Estos síntomas desaparecen habitualmente en el lapso de una semana a un mes, y a menudo son confundidos con otra infección viral. Durante este período, las personas son muy contagiosas, y el VIH esta presente en grandes cantidades en los líquidos genitales.
Es posible que, síntomas más persistentes o severos no ocurran sino hasta después de una década o más, después de que el virus entra por primera vez al cuerpo de un adulto, o alrededor de los dos años, en niños nacidos con infección por VIH. Este período de infección "asintomático" es muy individual. Algunas personas pueden iniciar sus síntomas en unos pocos meses, mientras que otras pueden no tener síntomas por más de 10 años.
Aún durante el período asintomático, el virus se multiplica, infecta, y va matando las células del sistema inmunológico. El efecto del VIH es más obvio en la disminución de los niveles sanguíneos de las células CD4+ T (también llamadas células T4)-- estas células son las principales del sistema inmunológico para combatir infecciones. Desde su ingreso al organismo, el virus incapacita y destruye estas células sin causar síntomas.
Cuando el sistema inmune empieza a deteriorarse, empiezan a surgir una serie de complicaciones. Para muchos pacientes, el primer signo de la infección es la presencia de crecimientos ganglionares o "ganglios inflamados," que pueden permanecer crecidos por más de tres meses. Otros síntomas que no se presentan, sino hasta después, de meses o años, del inicio del SIDA incluyen:
falta de energía
pérdida de peso
fiebres y escalofríos
infecciones, frecuentes y persistentes, causadas por hongos (orales o vaginales)
erupciones cutáneas persistentes, piel reseca o escamosa
enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres que no responde a tratamiento
pérdida de la memoria reciente
Algunas personas desarrollan cuadros frecuentes y severos de infecciones por herpes, que ocasiona úlceras orales, genitales o anales, o también una enfermedad muy dolorosa de los nervios conocida como herpes zoster. Los niños pueden mostrar retraso del crecimiento o ser muy enfermizos.
Personas con SIDA son particularmente propensas a desarrollar varios tipos de cáncer, especialmente aquellos de origen viral como el sarcoma de Kaposi, cáncer cervical, o cánceres en el sistema inmune conocidos como linfomas. Estos cánceres son usualmente más agresivos y difíciles de tratar en la gente con SIDA. Los signos del sarcoma de Kaposi en la gente de piel clara o blanca son manchas redondeadas, de color café, rojizo, o morado. En la gente de piel obscura las manchas son más pigmentadas.
¿Cómo se diagnostica la infección por VIH?
Debido a que frecuentemente no hay síntomas al principio de la enfermedad, un doctor u otro profesional de la salud puede hacer el diagnóstico por medio de un examen de sangre, en el que se buscan los anticuerpos (proteínas que pelean contra infecciones) para el VIH. Los anticuerpos para VIH generalmente no alcanzan niveles para ser detectados en sangre sino hasta pasados de uno a tres meses de la infección. Es posible que tomen hasta seis meses para que alcancen niveles suficientes para que puedan ser detectados en un examen de sangre estándar.
Las personas que hayan sido expuestas al virus deben hacerse la prueba del VIH tan pronto como se estén desarrollando los anticuerpos para el virus, generalmente dentro de 6 semanas a 12 meses después de haber sido expuestos al virus. Al hacerse la prueba lo más pronto posible, las personas con VIH pueden discutir con el personal de salud cuando deben iniciar su tratamiento para ayudar al sistema inmunológico a combatir el virus del VIH y ayudarle a prevenir la presencia de ciertas infecciones oportunistas (ver la sección de tratamiento más adelante). El hacerse la prueba temprana pone en alerta a las personas infectadas con el virus para que abandonen los comportamientos de alto riesgo y no contagien a otras personas.
Los profesionales de la medicina diagnostican la infección por VIH aplicando dos tipos de pruebas para encontrar anticuerpos, ELISA y Western Blot.
¿Cómo se puede prevenirse la infección por VIH?
Como no hay ninguna vacuna disponible para el VIH, la única manera de prevenir la infección por el virus es evitando comportamientos que lo pueden poner en alto riesgo de infección como por ejemplo, usar agujas o jeringas usadas y tener relaciones sexuales sin protección.
Muchas de las personas infectadas con el VIH no tienen síntomas. Por lo tanto, no hay manera de saber con certeza si una pareja sexual esta infectada, a menos que se haya realizado la prueba varias veces, que los resultados hayan sido negativos y que no se haya expuesto a comportamientos de alto riesgo.
La gente debe abstenerse de tener relaciones sexuales o el hombre debe usar condones de látex y las mujeres condones de poliuretano, los cuales ofrecen protección parcial durante el sexo oral, anal o vaginal. Los condones de látex para hombres solo deben ser usados con lubricantes a base de agua.
Aunque ciertas evidencias de laboratorio han demostrado que hay espermaticidas que pueden matar el VIH, los científicos no han encontrado que este producto prevenga a las personas de ser infectadas con el virus.
Fuentes:
CONASIDA
Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (EUA)
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